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Los sueños se convierten en realidad…

“Los sueños se convierten en realidad cuando el deseo los transforma en acción concreta. Pida a la vida grandes dones y anime a la vida que se los entregue a usted”. Estaba tumbado en la cama de la sede. Nada más subir, había cogido el pasaporte, el dinero que guardaba en una lata de galletas y, como si fueran cheques de viaje, o un salvoconducto para el país de Nunca Jamás, todos los recetarios médicos que había logrado acumular en los últimos meses. Intenté estimularme con una anfetamina, o mejor dos, no, tres, y después decidí sedarme, y acabar de paso, no me iba a hacer ningún mal, con la botella de Armagnac que había resistido a la fiebre preelectoral. La taquicardia fue de órdago. Hasta que los sedantes hicieron efecto, el techo de mi cuarto y los banderines amorfos que me habían acompañado hasta allí iniciaron una burlona coreografía que intenté remitir con imágenes eróticas de mucho tiempo atrás. Fue inútil.

Francisco Casavella – El día del Watusi