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Histórico de octubre de 2013

La NSA y la carne de caballo

Resulta que la National Security Agency se ha dedicado a interceptar las llamadas que la Paqui le hace a su Manolo, un fijo del bar de la esquina, para llamarlo a consultas. “¡Sube, cacho perro!” y otras lindezas de pareja han sido filtradas y registradas por potentes máquinas yanquis. A la Paqui le importa un pepino que todo Estados Unidos sepa cuánto quiere a su esposo, pero preferiría saber cuándo hay moros en la costa, principalmente para repartir sus cariñitos. En todo esto lo que al ministro de Defensa Margallo le extraña es que el espionaje no sea secreto. Lo importante no es que se haga, sino que se sepa. Pero lo que al pueblo le extraña es que las hamburguesas tengan carne de caballo. En este caso lo importante no es que se haga, sino que no se sepa. Etcétera.