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Histórico de octubre de 2014

La utilidad de Podemos

Podemos nació como el huracán en mitad del océano. La necesidad de viento fresco es necesaria dentro del fangal de la política española y Podemos ha llegado por obligación. No hay duda de que jugará un papel fundamental en las próximas elecciones municipales y nacionales, y seguramente escalará a la primera a las posiciones más altas de entre las opciones de los ciudadanos.

Ante tan buenas espectativas parece que al tocar tierra el huracán se ha debilitado. Las primeras impresiones tras escuchar los discursos que de cara a la formación del entramado político que dé sostén al movimiento social se están produciendo son, hasta cierto punto, desalentadoras. Y no es que las propuestas no sean buenas, sino que parecen manidas. Me cuesta diferenciar algunas promesas de Podemos, del PSOE o del PP: en campaña electoral no hay partido político que no quiera subir salarios, ni construir más hospitales, ni hacer mejores carreteras. ¿Quién va negar siquiera esos caramelos? Todas ofrecen, pero el poder es otra cosa, y entre la herencia y la realidad casi todo se esfuma. Aunque Podemos jure y perjure que todas sus propuestas se puedan llevar a la práctica me entristece pensar que esto no pueda ser así.

Lo que sí hara Podemos sin ninguna duda será traer una revolución a la ética política y económica de los partidos políticos. Los ciudadanos ya no van a tolerar los desmanes que se han venido cometiendo durante estos años, y el salto triunfal que va a tener va a obligar a todos a ser mucho más escrupulosos con las prácticas tumorales y con los personajes cancerosos que han campado entre sus filas allí y acullá. Sólo con que Podemos sea el catalizador de esta revolución su utilidad estará a la altura de su necesidad.