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Histórico de mayo de 2015

Los hombres no deben dejarse arrastrar…

Los hombres no deben dejarse arrastrar por sus estados de ánimo, creyendo una cosa ahora y otra después. El sentimiento de pecado se agudiza de manera especial en momentos en que la voluntad consciente está debilitada por la fatiga, la enfermedad, la bebida o alguna otra causa. Lo que uno siente en esos momentos (a menos que sea efecto de la bebida) lo considera una revelación de sus facultades superiores. “Si el demonio estuviera enfermo, sería un santo”. Pero es absurdo suponer que en los momentos de debilidad se tiene más inteligencia que en los momentos de vigor.  En los momentos de debilidad, es difícil resistirse a las sugestiones infantiles, pero no hay razón alguna para considerar que dichas sugestiones son preferibles a las creencias del hombre adulto en plena posesión de sus facultades. Por el contrario, lo que un hombre cree deliberadamente con toda su razón cuando tiene fuerzas debería ser la norma de lo que le conviene creer en todo momento.

Bertrand Russell – La conquista de la felicidad