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Resultó que El Radio de Acción…

Resultó que El Radio de Acción era un lugar donde se reunían los que trabajaban en la sección de montaje electrónico de Yoyodine. El rótulo de neón verde que había en la puerta representaba con gran ingenio la superficie de un tubo osciloscópico en la que bailoteabn curvas de Lisajous formando figuras siempre distintas. Por lo visto era día de cobro y todo el mundo ya estaba borracho. Tras escrutar todos los rincones, Edipa y Metzger encontraron una mesa al fondo. Se presentó un camarero apergaminado y con gafas de sol y Metzger pidió whisky. Edipa se puso nerviosa mientras oteaba la barra. Había algo raro en la clientela: todos llevaban gafas y miraban con fijeza y en silencio. Salvo dos, tres individuos que había junto a la puerta y que, cogiéndose la nariz con los dedos, competían por ver quién lanzaba el moco a mayor distancia.

Thomas Pynchon – La subasta del lote 49