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Etiqueta: Gobierno

Tetas de aquí y allá

Resulta poco comprensible que una mujer no grite Get out of my vagina! cuando retrógrados encorbatados deciden inmiscuirse en voluntades y en coños ajenos. La paranoia religiosa ensucia países laicos con desviación al catolicismo, como España, y repúblicas atufadas de aperturismo occidental con desviación islamista, como Turquía.

Aquí, en el antiguo imperio español, donde hubo un tiempo en el que no se ponía el sol, donde hubo un presidente del gobierno que decía algo como “¿quién es usted para decirme a mi lo que tengo que beber o no beber cuando me pongo al volante?”, la mayoría absoluta es transfigurada en patente de corso para violar la voluntad de las mujeres y convertirlas en peleles del sufrimiento del derecho a la vida. El derecho al aborto es un derecho innato e inalielable. Aquellos salvadores de la patría que se empecinan en llevarle la contraria al sentido común causan un gran dolor al intelecto y a la dignidad de las personas. Así, ante este atropello, seis tetas se internaron en el Congreso de los Diputados para reivindicar un derecho que no debería estar en duda, como si lo está la capacidad del ministro del ramo y de sus secuaces.

Allí, en el antiguo imperio otomano, a esos a los que Felipe II dio matarile en Lepanto, en aquella república que constitucionalmente se declara laica pero que está gobernada por un caudillo islamista, una presentadora fue vetada en una cadena televisiva por airear en exceso su escote. En American Beaty, la oscarizada película de Sam Mendes, el rudo exmilitar que odia a los gays, y que llega a dar una paliza a su hijo por creer que lo era, da un beso en la boca a Kevin Spacey justo antes de pegarse un tiro, prácticamente al final de la película. A veces los guardianes de las esencias tienen el bote gastado: ¿cuántas tetas, en sus diferentes formatos, descubriríamos tras la puerta de muchos seguidores de Alá?

¿Quién se puede considerar tan osado como para decirle a una mujer lo que puede y no puede hacer, lo que puede y no puede enseñar, lo que puede y no puede creer, lo que debe y no debe sufrir? Las tetas y las vaginas son parque cerrado para ustedes, señores de corbata. Váyanse más allá con sus creencias y dejen de insultar con su incapacidad a las personas de bien. Si realmente creen en lo que creen entonces arderán en el infierno.